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Desmenuzando Mi definición de BDSM, by DR.

Hace un tiempo, escribí un artículo en el cual “cometía el sacrilegio” de aventurarme en la definición del concepto “BDSM”. Por razones que escapan (o, en realidad no) a Mi entendimiento, dicha definición ha levantado ampollas y ocasionado “apasionados” debates a favor y en contra de la misma, abundando las críticas contra ella. Como quiera que estoy razonablemente convencido de la validez de la misma, y carezco de ganas de ponerme a rebatir argumentos espúreos, voy a tratar de explicar aquí algunas de las razones por las que considero que mi definición es válida, sin tener que recurrir a validarla (en la medida de lo posible) mediante el recurso de la autoridad (no la mía, si no de quienes piensan en el mismo sentido que Yo). Recordemos la definición:

 El BDSM son aquellas actividades que involucran el placer por el dolor erótico y/o la transferencia erótica de poder, de forma voluntaria y libremente consensuada, y sin que esto nos deshabilite personal y socialmente (salud social, familiar, física, mental…).

Mis argumentos (no todos, eso seguro):

Antecedentes:

  • 1- Tradicionalmente, se ha definido el BDSM como “BDSM es el acrónimo de Bondage, Dominación, Sumisión-Sadismo, Masoquismo” (cito de memoria y hay algunas variantes, pero es más o menos así. Pero esta definición apenas aporta información, por que en realidad sólo dicen qué palabras componen el acrónimo. Esto crea la necesidad de tener que aportar más y más explicaciones a cualquiera que sea nuestro interlocutor (incluso, escabrosas) y sin aportar más nada en cuanto a la forma en que gestionamos esas cuestiones, lo cual es importante para poder marcar la diferencia entre delito y/o patología y nosotros.
  • 2- Esa diferencia la marcan una serie de formas de actuación que se ejemplifican en el conocido “SSC- Sensato, Seguro y Consensuado”, pero entendiéndolo éste en la forma en que su “creador” David Stein lo hizo en 1983 (cito de memoria.. si me equivoco año arriba o abajo, no me lo tengan en cuenta). David Stein, creó esta consigna como un eslógan, con la intención de poder explicar a la sociedad común la diferencia existente entre las prácticas S/m y los malos tratos/abusos. Situándonos en el contexto de la época y el lugar, en aquellos días los practicantes de BDSM estaban en el punto de mira (más que hoy) y era necesario hacerlo. Él NUNCA creó el eslógan con el fin que posteriormente se ha utilizado, como un modo en el que encuadrar la realización de estas prácticas, pues por su experiencia sabía de la imposibilidad de hacerlo. Sobre este tema, él mismo escribió “SSC: The making of a Sibholeth” (si alguien quiere leerlo, puedo pasarle el texto traducido). En alguna ocasión he comentado el paralelismo de esto con La Constitución y las leyes que emanan de ella. Pretender aplicar la Constitución como única ley es inviable (sería el SSC). Las leyes, por el contrario, definen la forma en que debe aplicarse la Constitución: Esas leyes, serían los equivalentes a RACK, PRICK, etc.
  • 3- Pese a todo, David Stein no inventó nada nuevo: sólo lo puso en claro y lo hizo comprensible, pues ya hacía tiempo que numerosas agrupaciones de practicantes S/m llevaban a cabo sus prácticas ajustándose a ese eslógan, aunque lo definiesen con otras palabras o, incluso, aunque no lo definiesen en modo alguno, más allá de el método diferencial de “los otros” (quienes rebasaban las líneas indicadas). Así, aunque el eslógan “SSC” no existiese como tal, el concepto ya existía. De nuevo, me remito al texto de David Stein.
  • 4- Aunque la aportación del eslógan ocurrió a primeros de los 80´s, no fue hasta primeros de los 90´s que no nació el Término-Concepto BDSM y lo hizo ya dentro del seno de un colectivo en el que estaba instalado el S/m con esas bases bien asentadas (me refiero a la idea SSC), aunque por supuesto, siempre habrá outsiders. Por tanto, no hubo necesidad de redefinir términos de Consenso, seguridad y sensatez, pues ya estaba implícito: hacía ya décadas que se habían desmarcado de los maltratadores/abusadores/criminales/enfermos patológicos, quedando estos cada vez más y más reducidos en número. Aunque claro… siempre hay quien se adapta, se camufla.
  • 5- Sin embargo, la sociedad general tiene dificultades en comprender y aceptar nuestra forma de relacionarnos y obtener placer (en general, tiene dificultades para todo lo que sea diferente) y a causa de ello, muchos practicantes de BDSM se han visto discriminados y seriamente perjudicados (por ejemplo, en casos de divorcio y custodia) a lo largo de los años por esa identificación que la sociedad nos hace: matratadores, enfermos, etc. Esto se debe a la criminalización que se nos ha hecho, con leyes en algunos paises que nos perjudican y con la clasificación de enfermos mentales durante décadas en los Manuales de Diagnóstico de Enfermedades Mentales y sus derivados (CIE´s). Ante eso, se ha respondido con un activismo, a veces manifestando la injusticia de algunas situaciones, a veces explicando e intentando hacer comprender a la sociedad la verdadera naturaleza de nuestras prácticas/relaciones. Fruto de ello, por fin en 2015 se dio un paso importante: descolgarnos de los Manuales de Diagnóstico de Enfermedades Mentales y anteriormente, con la declaración de legalidad de nuestras prácticas en diversos países: Noruega, Finlandia, Dinamarca, Canadá… Todos los esfuerzos que se han hecho han ido encaminados en una sola dirección: Demostrar a la Sociedad que no somos enfermos, no somos criminales, no somos maltratadores. Que nuestras prácticas las realizamos de forma convenientemente informada, que conocemos los riesgos inherentes a las mismas y que, en virtud de ello, ponemos cuantas medidas sean necesarias para que estas prácticas no nos incapaciten en modo alguno para funcionar como seres humanos. Que estamos en nuestros cabales y somos lo suficientemente sensatos como para poder cumplir con todo esto y que, además, en virtud de esa sensatez, consensuamos todas nuestras actividades y respetamos ese consenso. Y esto no se ha hecho con intención de “colarsela” a nadie, si no por que refleja lo que en verdad somos y cómo afrontamos lo que deseamos… Pero siempre, por supuesto, habrá quien se camufle.

Puestos en antecedentes, ahora toca desmenuzar mi definición y explicarla:

“El BDSM son aquellas actividades que involucran el placer por el dolor erótico y/o la transferencia erótica de poder (…)”

Acaso estaremos en desacuerdo en que, para que se trate de BDSM es necesario que, o bien se utilice el dolor y/o bien se realice una transferencia de poder? Otras definiciones que he leído se centran sólo en una de las dos cuestiones, englobando a la otra como un subderivado de la otra. En especial, la más frecuente suele ser centrarse sólo en la transferencia de poder (D/s) y limitarse a decir que el dolor es una forma de transferencia de poder. Bien, puede ser que esta afirmación cubra algunos casos. Tal vez muchos o tal vez pocos, no lo sé. Pero lo que sí sé cierto es que definir el BDSM únicamente como intercambio de poder deja fuera a millones de personas de todo el mundo que simplemente son Sádicos o masoquistas, sin que en sus intereses se de para nada un deseo de intercambio de poder. Sólo quieren experimentar con el dolor, y disfrutarlo, llegando a darse la paradoja (para algunos) de que incluso sea la parte Masoquista la que dirije por completo todo cuanto acontezca. Y definir todo en términos de dolor, es exactamente lo mismo, pero al contrario. Cualquier definición conceptual que hagamos debe incluir ambas cosas, juntas o por separado. Por cierto, el Sadomasoquismo es anterior a la Dominación/sumisión, la cual nació muy posteriormente al goce por el dolor. Y no es por casualidad que a ambos términos del binomio se le agregue “erótico”, pues define la finalidad de lo que hacemos extendida a la totalidad de los participantes y desmarcarnos de motivos más cercanos a las patologías y/o similares.

 (…) de forma voluntaria y libremente consensuada,(…)

Defino en qué forma nos prestamos a participar de ello. Por mucho que queramos retorcer el lenguaje, siempre en la esencia estará ese patrón si se trata de BDSM. En realidad, eso está en la esencia de cualquier cosa, situación o actividad que realicemos como seres humanos libres e independientes. O al menos, es a lo que todxs aspiramos y necesitamos en mayor o menor medida. Por eso es necesario incluirlo en la definición, no vale con que “se sobreentiende”: puede que lo sobtreentienda usted, pero eso no significa que el resto de la humanidad lo haga. De pequeños, aprendemos donde termina el “Yo” y donde comienza el Mundo y que, al cerrar los ojos, el mundo no se va a ningún lado. Y que lo que sabemos, no precisamente lo sabe el resto del mundo. Si definimos el BDSM, es necesario incluir voluntariedad y consenso. Esto nos desmarca claramente de los criminales/maltratadores/abusadores y/o patologías mentales. Y esto concuerda completamente con los antecedentes que he citado más arriba.

Además, deja abierto a cada cual la forma de asegurar el cómo lo va a llevar a cabo y su gestión. La responsabilidad de hacerlo de forma más o menos eficiente y efectiva será una cuestión personal de los implicados (y su completa responsabilidad). Que se utilice el término/palabra “consensuada” no implica la adhesion al SSC (para quienes entiendan que es posible una práctica BDSM así) o al RACK o al PRICK. Ni siquiera al “novedoso” CCC (más viejo que la tana, es el consensual-non consensual o Metaconsenso que acuñó ÍKARA en España): Si sus capacidades les permiten gestionar así el consenso de forma efectiva, no hay problema en cuanto a la definición del concepto BDSM se refiere. Así que, entender que la definición de BDSM que aporto es “SSC” por que utilizo el término “Consensuado” es como entender que la palabra “espéCULO” hace referencia a cierta parte anatómica.

“(…) y sin que esto nos deshabilite personal y socialmente (salud social, familiar, física, mental…).”

Esta parte hace referencia a el modo en que NO nos debe afectar lo que quiera que hagamos. También concuerda perfectamente con lo reflejado en los antecedentes. No son aceptables aquellas situaciones que afecten de forma negativa a las personas, autodestruyéndolas. Nadie en sus cabales puede desear pasar tres meses en una cama de hospital por las lesiones resultado de una práctica (no hablo de accidentes). Nadie en su sus cabales puede desear ser asesinado y que su asesino cueza su cabeza y se la coma. Nadie en sus cabales puede desear que su función en la vida no sea otra cosa más allá que servir de urinario. Nadie en sus cabales puede desear pasar su vida recluida en una jaula sin más contacto que con la persona que la enjauló.

Desde la sociedad no-BDSM es frecuente que se nos ponga en tela de juicio en función de “lo que hacemos” o más bien, de lo que “parece que hacemos”. De hecho, eso también es frecuente entre los que, supuestamente, son nuestros iguales. Sin embargo, la forma que utilizo en mi definición se centra en los resultados obtenidos por “lo que hacemos”. Mi forma de definir esto, permite que no se nos juzgue por lo que parece, sino por como nos afecta (esto va en consonancia con el criterio decisivo a la hora de desclasificar nuestras prácticas del apartado de enfermedades mentales). Y el modo en que nos afecta dependerá de las circunstancias particulares de cada cual.

DR.

Noche Shibari en el Papua Fetish de Alicante

Hoy doble post. Pero es que nos acabamos de enterar y si lo dejamos para mañana ya no llegamos… porque es HOY.

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El Papúa Fetish, de cuya inauguración hablamos la semana pasada, propone para hoy una noche Shibari.

Noche de Shibari. Noche perfecta para celebrar nuestro primer viernes en Papúa Fetish, después de nuestra espectacular inauguración, ya a velocidad crucero, una noche con exhibición de Shibari y Bondage.

Cuerdas de la mano de un conocido atador de la provincia.

Habrá que estar más atentos a su facebook, a ver qué novedades nos trae en próximos viernes (el día bedesemero del Papúa).

 

Renace “Justine, o las desgracias de la virtud”

Hace unos meses la editorial NAVONA publicó “Justine o las Desgracias de la Virtud” la novela más característica del Marqués de Sade. Y lo hace, ni más ni menos, en su colección “Los Ineludibles”, una colección de títulos escogidos, para los que se garantiza una traducción esmerada y un diseño elegante y austero, perfecto para regalo.

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Suponemos que no hace falta recordar que Sade NO ES BDSM, es sadomasoquismo (sobre todo sadismo) de ficción, como bien indica la propia catalogación de la editorial: “ficción moderna y contemporánea”. Y desde luego no tiene nada de intercambio de poder consensuado, SSC, y esas cosas. Ya sé que es obvio, pero es que luego nos encontramos por ahí cada cosa… Así que no, leer a Sade no es obligatorio para ser un correcto practicante de BDSM, (lo de “¿Tienes idea de BDSM? A ver: ¿has leido Sade?” es una idiotez que me ha pasado varias veces -en internet, claro, que es donde suelen pasar estas cosas-).

Pero no deja de ser un INELUDIBLE. Y si lo es para el lector general por su caracter provocador, la transgresión de sus relatos, su ruptura con los límites sociales y morales… aún más lo es para quienes en mayor o menor medida, y aunque sea como referencia heredada, vivimos y exploramos el sado bajo la sombra de su nombre.

¿Aún no participaste en el Fetish Project? ¡Pues ya estás tardando!

Hoy no vamos a escribir un post, sólo difundir este cuestionario breve cómodo de cumplimentar, con la encarecida recomendación de que lo rellenéis.

https://fetishprojectorg.wordpress.com/

Y para más información, copiamos íntegra la presentación de Ignasi Puig Rodas, psicólogo y responsable de esta recogida de datos y del trabajo que con ella se hará posteriormente (y que esperamos leer algún día, claro)

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El Fetish Project es un proyecto de investigación sociológica, sin ánimo de lucro, destinado a hacer un análisis sociodemográfico de las características de la comunidad kinky/BDSM española.

Este proyecto servirá como antesala al doctorado en sociología que estoy realizando en la Universidad de Barcelona.

Es normal oír mitos y falsas creencias sobre cómo son las personas que practican el BDSM. Uno de estos mitos supone (haciendo una generalización hasta el absurdo) que todos los hombres sumisos son personas de posición socioeconómica alta, con cargos de responsabilidad en una empresa, y que acuden a dóminas de pago para que les humillen verbal y físicamente. Como los hay que dicen que en verdad, tras las prácticas BDSM se esconge gente que no sabe relacionarse o que han tenido una experiencia traumática anterior. Todo ello habladurías sin un fundamento real. Quizás sea cierto, quizás no; el caso es que no hay datos que lo corroboren. Y no hay datos porque no se ha preguntado. Las investigaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) o del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre sexualidad han evitado preguntar sobre BDSM. El dato más aproximado que se tiene por su parte sale de un estudio del CIS del 2008 en el que el 4,8% de los cerca de 5000 encuestados afirmaron tener, entre sus juguetes sexuales, esposas, grilletes y/o otros elementos para atar. Se hace más que imposible tener una imagen fiable de cómo es la comunidad kinky/BDSM sólo con ello.

La presente investigación quiere dar respuesta a preguntas simples como por ejemplo:

    ¿Cuál es la media de edad de los participantes?
¿Es cierto que hay más hombres que mujeres?
    ¿Es verdad que lxs que practican el BDSM son personas sexualmente más activas que el resto de la población?
    ¿Hay mayor presencia de homosexualidad/bisexualidad?
    ¿Existen perfiles diferenciados?
    ¿Son personas con un nivel educativo más alto que la media de la población?
    …y muchas más.

Para todo ello es necesario que la gente practicante pueda aportar datos, sus experiencias, a través de un cuestionario anónimo que será tratado con confidencialidad y finalidades únicamente académicas.

Para poder participar en el estudio, es necesario que seáis personas mayores de 18 años, residentes en España, y que seáis practicantes de cualquier tipo de BDSM o sexualidad kinky. No importa si tenéis poca o mucha experiencia. Tampoco importa si no habéis tenido ningún contacto con otras personas de la comunidad BDSM, si lo lleváis en privado con vuestra pareja o no lo sabe nadie. Sólo es necesario sentir placer asociado a las prácticas BDSM.

Si te interesa aportar tu experiencia, sólo tienes que rellenar el cuestionario que encontrarás en esta web.

Muchas gracias por vuestra participación.

Ignasi Puig Rodas
Psicólogo clínica, sexólogo y terapeuta de pareja
Número de colegiado núm. 21.391
http://www.ipuigrodas.com

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Dicho sea de paso, Ignasi Puig Rodas es el responsable de la sección “Consultorio Sexológico Kinky” de CuadernosBDSM en los números 22, 23, 24 y 25.

Último monográfico de CuadernosBDSM: SEXUALIDAD Y BDSM DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA Por Felina

Último no porque no vaya a haber más, sino porque es el último que ha sido publicado hasta la fecha. Y que extrañamente habíamos olvidado comentar en el blog, (¡¡poltergeis!!!)

Hace ya unas semanitas, para estrenar agosto, Cuadernos de BDSM rompía un año de inactividad desde su último número (nº 25) y enviaba a su lista de suscriptores y redes sociales un nuevo monográfico bajo la firma de FELINA. Esta colaboradora, autora también  del monográfico EL LADO OSCURO DEL BDSM: Las Relaciones Destructivas (nunca lo recomendaremos lo suficiente), comparte ahora su experiencia profesional como psicóloga, su experiencia persona como sumisa y bedesemera en general, y su experiencia como madre reciente, en un monográfico sobre MATERNIDAD Y LACTANCIA. Un trabajo lleno de información interesante y muy divertido de leer

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SEXUALIDAD Y BDSM DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA
Por Felina

INDICE:

1- De nubes rosas y corazones azules.
2- El conflictivo deseo sexual femenino
3- El orgasmo, ese gran desconocido.
4- ¿Y el padre?
5- ¿Pero aquí cuándo hablamos de BDSM?
6- Bibliografía y webgrafía.
7- Glosario médico.

El pdf está disponible para su descarga en el blog de Cuadernos y, en cuanto tenga tiempo de incluirlo, en la sección de especiales en nuestro listado lateral.

https://cuadernosbdsm.wordpress.com/

PAPUA FETISH, Nuevo Espacio BDSM en Alicante – Inauguración el 21 de agosto

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Noticia estupenda: ¡Inauguran un nuevo espacio BDSM en Alicante!

Se llama Papúa Fetish y, por lo que hemos visto en facebook, tras la iniciativa están Salvador Aliaga (Doctor Wax) y Vicente Nondedeu, que serán quienes conviertan los viernes el club liberal Papúa en un espacio fetishbedesemero.

Compartimos la presentación del evento de inauguración (que será este domingo 21) en facebook (donde podéis consultar cualquier duda y leer más información)

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Hola, queremos presentaros lo que pretendemos que sea el punto de BDSM en Alicante, donde poder tomar unas copas, charlar y si apetece, jugar.

La inaguración la realizaremos el dia 21 de agosto, y a partir de esa fecha, … todos los viernes en horario de 22,00 hasta cierre.

Estaremos encantados de recibiros y ofreceros un espacio para compartir con amigos, conocer gente y poder expresaros con total libertad, sea cual sea tu orientación, fetiche o tu rol, queremos que te sientas como en casa,

Haremos fiestas y si queréis hacer vuestros propios eventos, no dudéis en poneos en contacto y haremos un fiestón,

Os esperamos en la inaguración, en vuestro punto BDSM de Alicante

Precios: 15 € entrada con consumición

https://www.facebook.com/events/166058453817249/

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Desde aquí les deseamos lo mejor en esta nueva aventura, que esperemos que dure mucho mucho para que los demás la podamos disfrutar. ¡¡Seguro que más de una copa nos tomaremos en el Papúa!!

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……..

Otros eventos que tendrán lugar próximamente en nuestra zona:

VII Fiesta BDSM de DominacionWorld en Alicante, el 20 de agosto.

 

El BDSM no es “Maltrato Consensuado”

Hablaba en un post anterior sobre un “debate” virtual en el que participé y en el que, como suele pasar, se pudieron leer unas cuantas barbaridades y rotundas afirmaciones bastante preocupantes. Internet está lleno de infinidad de minas de este tipo, constituyendo por desgracia el grueso del mensaje con el que se quedan quienes se acercan a nuestro colectivo por primera vez. Siguiendo en nuestra línea de transmitir e informar de forma veraz sobre lo que en verdad es el BDSM, hoy voy a tratar esta afirmación, alegre y desinformadamente realizada por el mismo tipo de la afirmación anterior. Hoy contaremos con la inestimable ayuda de “El Libro Gordo de Sadete”.

“El BDSM es Maltrato consensuado”

(Dentro música “El libro gordo de Sadete”)

 – Sadete, Sadete!! Es cierto que el BDSM es maltrato consensuado?

– Maltratar es “tratar mal a alguien de palabra u obra”, por tanto, para que hablemos de maltrato, debe haber una parte que maltrate y otra que se sienta maltratada. Es decir, debe haber un componente subjetivo, el sentimiento de sentirse maltratado/a. Además, en el maltrato se afecta negativamente a la persona maltratada de múltiples formas, aunque para simplificar nos quedaremos con una: la infelicidad. Nadie en sus cabales puede consensuar ser maltratado/a. Quienes practican BDSM de forma cabal, lo hacen por que contribuye a hacerles felices, por que sienten placer al hacerlo. Por eso, cuando azotan o son azotados, cuando humillan o son humillados, cuando hacen cualquier otra práctica BDSM, no estan maltratando o siendo maltrados, si no que más bien están “tratando bien” y siendo “bien tratados”. Eso sí se puede consensuar.

– Pero entonces, Sadete… qué pasa con las marcas o lesiones que se pueden ocasionar? Eso no es maltrato?

– Las marcas o lesiones son otro tema. Podría encuadrarse dentro de la definición legal de “Maltrato”. Sin embargo, la definición jurídica de “lesión” no es exactamente igual a la idea que popularmente se tiene de la misma. Para que una lesion sea punible debe de causar un menoscabo de su integridad física y/o su salud, sea física o mental. Y esto choca de frente con el “espíritu BDSM”.

 

El libro gordo te enseña, el libro gordo entretiene y yo te digo contento… hasta la bobada que viene!!

DR.

El BDSM no es Ilegal

Recientemente, en uno de esos debates que se dan más o menos frecuentemente en los foros y redes sociales pude leer la “perla” siguiente:

 “El BDSM es ilegal”

 

Y ale, se quedó tan pancho el tipo que afirmaba tal cosa. Casi “ná”.

(Dentro sintonia “Barrio SadoSésamo”)

(Entra SadeCoco en escena)

“Buenas!! Hoy les vamos a explicar la diferencia entre “ilegal”, “legal” y “alegal”!!.

Ilegal: Contrario a la ley.

Legal: Prescrito por ley y conforme a ella.

Alegal: No regulado ni prohibido.

 

Es ilegal todo aquello que es contrario a la ley (o leyes). Es decir, que debe haber, necesariamente una ley que regule y determine este aspecto.

Es legal todo aquello que esté legislado por medio de una ley (o leyes) y se ajuste a ella/s.

Alegal: Todo aquello que no esté contemplado por la ley (o leyes).

Ejemplo 1: Tener relaciones sexuales con menores es ilegal, pues hay leyes que así lo dictaminan, regulando incluso casos específicos en función de la edad del menor.

Ejemplo 2: Es legal tener relaciones sexuales consentidas con un adulto, sea cual sea su género, sea cual sea su naturaleza, pues hay leyes que así lo decretan.

Ejemplo3: Hasta no hace mucho tiempo, era alegal practicar zoofilia en España, pues no existía ley alguna sobre esto. Actualmente es ilegal, pues se han dictado leyes que así lo declaran.

Por tanto, es falso afirmar que el BDSM es ilegal por que ni una sola ley española así lo indica. Por tanto, podría ser que fuese alegal, lo que es lo mismo que decir que las tortillas de patatas con o sin cebolla también lo son. Alegal e ilegal no son sinónimos.”

Muchas gracias, SadeCoco!!

 

DR.

Un poquito de lectura spankeante… FELIZ 8/8

¡¡Feliz 8/8, día del Spank!!

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Para animar esta mañana de lunes, copiamos un pequeño fragmento de la primera sesión de spank entre los protagonistas de la trilogía “Voy a Romperte en Pedacitos”, de Hermes Solenzol. ¡Esperamos que la disfrutéis!

“Como para enfatizar lo que decía, Julio la agarró la cadera con una mano mientras que con la otra le propinó una rápida serie de azotes, alternando entre las dos nalgas. Los golpes eran lo suficientemente severos para no dejarla pensar en otra cosa. Se dio cuenta de que se había equivocado: los destellos de dolor que despertaba cada azote tenían una innegable cualidad placentera, que se unía al goce perverso que le producía la postura humillante en que la mantenía Julio y la idea de que estaba siendo castigada como una niña chica. Al poco tiempo empezó a menear el culo de un lado para otro, arriba y abajo, su cuerpo intentando fútilmente esquivar los golpes. Era una danza obscena que bailaba al ritmo de los azotes que le marcaba Julio, un ritmo monótono de metrónomo, que avisaba con perfecta precisión cuando el siguiente cachete la iba a alcanzar. Las punzadas de dolor adquirieron la inevitabilidad del destino. Ninguno de los dos decía nada; cada cual estaba completamente imerso en su tarea: castigar y ser castigada.”

Juegos de Amor y Dolor (Voy a Romperte en Pedacitos, libro 1), Hermes Solenzol

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P.D.: para saber más sobre esta festividad, os animamos a leer esto: Un poquito de historia: orígenes del Día Internacional del Spanking.

P.D.2: y para saber más sobre la novela que hemos escogido en esta ocasión (podéis repasar ESTE RESUMEN con entradas de agosto de otros años para ver referencias sobre spank en el cine, publicidad y literatura): Trilogía “Voy a romperte en pedacitos” de Hermes Solenzol. Novelas BDSM.

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BDSM y Sentimientos (II)

 

Hablábamos hace ya un tiempo de BDSM y sentimientos. En aquella ocasión, cuestionábamos el tema de que el amor y el BDSM no pueden darse simultáneamente. Hoy vamos a tratar la opinión contraria:

“Sin Amor, no hay BDSM”

Esta y otras afirmaciones similares son tan falsas como la del escrito anterior. Y es que los sentimientos nada tienen que ver con el BDSM y/o sus prácticas. Por supuesto, esto no quita que, ante él y/o ante ellas tengamos – o no – sentimientos. Pero éstos son una experiencia íntima, personal e intransferible:  no afectan en nada al “objeto” (BDSM).

En realidad, en este caso estamos ante capas y capas de educación moral católica. Aquello de que no está bien “follar” por placer y de sentimientos de culpabilidad por ello.

Por tanto, quienes hacen este tipo de afirmaciones, hablan más de sí mismos que de algo que en realidad afecte al BDSM. Ni siquiera sirve la excusa de que con “Amor es mejor” o se es más feliz, por que eso depende de los deseos de realización personal de cada cual.

Y, por supuesto, no necesariamente los sentimientos que pueden movernos a mantener una relación o a practicar BDSM con otra/s personas tienen que ser amorosos. El motor puede ser perfectamente la admiración, el simple morbo o cualquier otro.

DR.

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