Skip to content

Este blog incluye contenidos PARA ADULTOS.

Si no tienes 18 años (o la mayoría de edad legal en tu país para este tipo de contenidos), NO CONTINUES.

50 Sombras más oscuras

La cuenta atrás continúa camino del estreno en pantalla de la segunda parte de la trilogía “50 Sombras…”. Ya hace un tiempo que tenemos la posibilidad de disfrutar de algún trailer.

Lo cierto es que no nos atrevemos a aventurar mucho de ella (confesamos que todavía ni hemos visto la primera), aunque le vemos un cierto toque “interesante”. Sin embargo, por lo que vimos en el trailer oficial de octubre de 2015, parece que abordarán algo sobre ese pasado traúmatico en la infancia de Christian Grey. Una vez más, perpetuando los estereotipos y prejuicios, sin ninguna base sociológica real.

Cierto es que entre quienes gustamos de este tipo de actividades/relaciones habrá personas que fueron victimas de abuso/maltrato en su infancia, del mismo modo que los hay que no, o que los hay pelirroj@s, moren@s, rubi@s, alt@s, baj@s, pensionistas o mediopensionistas, etc. Pero en absoluto en cantidades distintas en las que se puede dar cuanquier clasificación que busquemos en relación a la sociedad general a la que pertenecemos también en forma de subconjunto de ella.

La idea de que existe una relación entre los abusos y/o malos tratos durante la infancia y las prácticas BDSM nació de un simple prejuicio que se vió reforzado por observaciones realizadas entre quienes acudían a colsultas psiquiátricas por problemas relacionados. Es decir: estas observaciones se realizaban sobre personas que ya tenían una patología previa. Estudios posteriores realizados sobre un sector más amplio, es decir, el sector de practicantes de BDSM que no presentaban cuadro patológico alguno (la inmensa mayoría) demostraron que no había apenas diferencia en relación con grupos de control representativos de la sociedad no-BDSM. Incluso alguno parecía señalar que el porcentaje de personas abusadas/maltratadas en la infancia en nuestra subcultura era sensiblemente menor.

Por otro lado, lo que también vimos en aquel trailer era la participación de dos actrices que, al menos para quien escribe estas líneas son icónicas como fetiche: Michelle Pfeifer y Olivia Wilde.

La imagen de Michelle como Catwoman enfundada en cuero de “Batman Vuelve” (1992) es un icono por excelencia:

catwoman-stretch

A Olivia Wilde la conocimos como “Trece” en la serie de tv “House”. Mujer de extraordinaria belleza (quien no querría tenerla en “su haber”!!), interpretó a una mujer sometida (que no sumisa) en la película “Bobby Z”, con algunas escenas que bien podrían inspirarnos. También interpretó el papel de “Quorra” en Tron Legacy donde lucía también bastante ceñida en látex:

img_tron-legacy-olivia-wilde-1

olivia-wilde-hot

Por eso, no dudamos que al menos la belleza de estos dos iconos femeninos serán un gran aliciente para ver esta nueva entrega.

Les dejamos con ese trailer.

DR.

Caso cerrado: El esclavo de mi mujer

A veces no hay nada mejor que tomar distancia para ver las cosas desde un ángulo diferente al que estamos acostumbrados. La forma en que entendemos el mundo está mucho más determinada por nuestras propias ideas, deseos y convicciones que la realidad de lo que observamos. Nuestros particulares sesgos cognitivos nos esclavizan intelectualmente. Por eso es bueno intentar desprenderse de ellos y observar de forma neutra y distante, sin prejuicios. Esto es lo que desde nuestro colectivo insistimos una y otra vez hacia quienes nos critican desde el exterior del mismo, pero también es algo que debemos aplicarnos a nosotros mismos de forma reflexiva. Hacer esto puede ser una experiencia catárquica.

Esto es importante hacerlo a la hora de analizar el discurso que, desde nuestras supuestas filas, enviamos a la sociedad general a la vez que intentamos ponernos en su piel. No es esta la primera vez que desde aquí señalamos discursos tóxicos sobre BDSM, su filosofía y su “realidad”. En ocasiones, estos discursos proceden desde el exterior (como el caso de los vídeos que acompañan a este texto), pero la mayoría de las veces tiene su origen entre nuestras supuestas filas: como muestra AQUI  y AQUI.

Cada vez que algún medio de comunicación anuncia la realización de un programa sobre nosotros, para muchos, es inevitable que nos entre cierto “miedito” y pensemos “Dios mío… a quién van a llevar???”. Y es que, por experiencia, sabemos que por lo general se nutren de los más desiquilibrados (aunque a veces hay excepciones honrosas). Sabemos que hablar de BDSM en términos de realidad es aburrido y carente de morbo si no participas de él, y eso no compra audiencia ni publicidad.

Dicho lo anterior, compartimos con ustedes un vídeo en tres partes. Se trata de un capítulo del programa “Caso Cerrado” de la cadena Televisa (Miami) que pudimos conocer a través de su versión en Tele5. Como saben, se trata de un programa de “juicios” al que supuestamente acuden personas a solucionar los suyos y, en este caso se “juzga” el caso de una mujer actriz(?) y lo acontecido con su supuesto esclavo. Tomen distancia, analicen sus palabras y su defensa, échense unas risas, disfruten de la representación y reflexionen sobre si es conveniente utilizar (en el caso de querer defender y explicar nuestra realidad a la sociedad) este tipo de discursos o si es mejor reservarlos para nuestras propias áreas de juegos.

El Esclavo de mi mujer- Parte 1

El Esclavo de mi mujer- Parte 2

El Esclavo de mi mujer- Parte 3

 

EDICIÓN DE POST: Creo que, si les ha parecido interesante este post, tal vez podría interesarles este otro: “Cómo Crear una Secta sexual”.

Noche Femdom en el PapuaFetish de Alicante – 23 de sep.’16

14440730_1196685230405112_8621121608534090042_n

La velada BeDeSeMera de este viernes del Papua Fetish incluirá una demostración femdom:

Demostración Femdom auténtica. Vive la experiencia con una demostración real de Dominación Femenina.

Como siempre entrada 15 € con una consumición. Consumiciones posteriores a 5€.

No olvifes pedir tu tarjeta VIP.

Teléfono de contacto 636 30 69 78

Para cualquier consulta podéis contactar a través del teléfono o de su evento en facebook https://www.facebook.com/events/2118753228350817/?notif_t=plan_user_invited&notif_id=1474490558806091

………

.

Otros eventos en próximas fechas:

– Fiesta Fin del Verano, de DominacionWorld – Alicante el 1 de oct.’16

Las Tardes de Alicante ya volvieron de las vacaciones. Su próximo encuentro con café-tertulia (o copas) tendrá lugar este sábado 24 de septiembre.

Primer Cómic BDSM de Elena Dark Berry

Estamos de enhorabuena: Nuestra querida y admirada dibujante/guionista/creativa Elena Dark Berry (y es nuestra, por que es de nuestra zona) se ha lanzado a la aventura de realizar un cómic BDSM completo. Nuestros lectores ya la conocéis, pues no es la primera vez que hablamos de ella en nuestro blog y ya hemos tenido la ocasión de disfrutar de alguna de sus viñetas e historias cortas, como por ejemplo AQUÍ .

En esta ocasión, se trata de un cómic de 19 páginas en blanco y negro en los que amalgama sus pasiones: fetichismo, látex, BDSM y ciencia ficción, bajo el título de “Mazmorra”.

mazmorra-comic-porno-de-latex-castellano2

mazmorra-comic-porno-de-latex-castellano1

Está disponible en Castellano e inglés y puede adquirirse online AQUÍ.

Que la disfruten y nuestra enhorabuena a la Señora Dark Berry por tan exquisito trabajo.

 

Fiesta Fin del Verano, de DominacionWorld – Alicante el 1 de oct.’16

14305268_1267015466666198_824633769681219348_o

DominacionWorld despide el día 1 de octubre la temporada de verano con esta fiesta. Podéis consultar cualquier duda en su página de facebook.

Evento en facebook: https://www.facebook.com/events/183529722073785/

Por otro lado…:

Las Tardes de Alicante ya volvieron de las vacaciones. Su próximo encuentro con café-tertulia (o copas) tendrá lugar este sábado 24 de septiembre.

– Recordamos que el Papua Fetish de Alicante dedica la noche de todos los viernes al BDSM.

 

 

Abuso, consenso y taza de té

Hace bastante tiempo que queríamos compartir este sencillo vídeo con nuestros lectores. Seguramente, ya debe de ser conocido por la mayoría de ustedes, pero aún así merece la pena revisionarlo una vez más, habida cuenta de lo mucho que se pretende complicar algo tan sencillo como es el “consenso” y lo importante que es para delimitar lo que es abuso de lo que no lo es, tanto en el mundo BDSM como en el no-BDSM.

 

Post recomendados:

De pactos, consenso y malos tratos

De pactos, consenso y malos tratos (II)

“Kiki, el amor se hace” – Valencia, 2 sept.’16

kiki_el_amor_se_hace-949639720-large

No, “Kiki, el amor se hace” no es un film que encuadremos en el concepto de cine bedesemero, pero es desde luego una película sumamente divertida que reflexiona sobre la libertad y la diversidad sexual a través de la historia de varias personas con filias de lo más variado.

Por eso nos parece un buen plan para una tarde de viernes. Y casualmente hoy 2 de septiembre, en el Forum del FNAC de Valencia la proyectan gratis, así que si vives por la zona, estás libre a las 18:00 hs. y no tienes nada previsto… ¡ya sabes! Esta podría ser una buena forma de empezar el finde.

.

Y en Alicante recuerda: los viernes son la velada BDSM en el nuevo espacio PAPÚA FETISH.

13902556_1146455418761427_2167815151332027785_n

Desmenuzando Mi definición de BDSM, by DR.

.

Hace un tiempo, escribí un artículo en el cual “cometía el sacrilegio” de aventurarme en la definición del concepto “BDSM”. Por razones que escapan (o, en realidad no) a Mi entendimiento, dicha definición ha levantado ampollas y ocasionado “apasionados” debates a favor y en contra de la misma, abundando las críticas contra ella. Como quiera que estoy razonablemente convencido de su validez, y carezco de ganas de ponerme a rebatir argumentos espúreos, voy a tratar de explicar aquí algunas de las razones por las que considero que mi definición es apropiada, sin tener que recurrir a validarla (en la medida de lo posible) mediante el recurso de la autoridad (no la mía, si no de quienes piensan en el mismo sentido que Yo). Recordemos la definición:

 El BDSM son aquellas actividades que involucran el placer por el dolor erótico y/o la transferencia erótica de poder, de forma voluntaria y libremente consensuada, y sin que esto nos deshabilite personal y socialmente (salud social, familiar, física, mental…).

Mis argumentos (no todos, eso seguro):

Antecedentes:

  • 1- Tradicionalmente, se ha definido el BDSM como “BDSM es el acrónimo de Bondage, Dominación, Sumisión-Sadismo, Masoquismo” (cito de memoria y hay algunas variantes, aunque es más o menos así. Pero esta definición apenas aporta información, porque en realidad sólo dice qué palabras componen el acrónimo. Esto crea la necesidad de tener que aportar más y más explicaciones a cualquiera que sea nuestro interlocutor (incluso, escabrosas) y sin aportar más nada en cuanto a la forma en que gestionamos esas cuestiones, lo cual es importante para poder marcar la diferencia entre delito y/o patología y nosotros.
  • 2- Esa diferencia la marcan una serie de formas de actuación que se ejemplifican en el conocido “SSC- Sensato, Seguro y Consensuado”, entendiéndolo éste en la forma en que su “creador” David Stein lo hizo en 1983 (cito de memoria… si me equivoco año arriba o abajo, no me lo tengan en cuenta). David Stein, creó esta consigna como un eslogan, con la intención de poder explicar a la sociedad común la diferencia existente entre las prácticas S/m y los malos tratos/abusos. Situándonos en el contexto de la época y el lugar, en aquellos días los practicantes de BDSM estaban en el punto de mira (más que hoy) y era necesario hacerlo. Él NUNCA creó el eslogan con el fin que posteriormente se ha utilizado, como un modo en el que encuadrar la realización de estas prácticas, pues por su experiencia sabía de la imposibilidad de hacerlo. Sobre este tema, él mismo escribió “SSC: The making of a Sibholeth” (si alguien quiere leerlo, puedo pasarle el texto traducido). En alguna ocasión he comentado el paralelismo de esto con La Constitución y las leyes que emanan de ella. Pretender aplicar la Constitución como única ley es inviable (sería el SSC). Las leyes, por el contrario, definen la forma en que debe aplicarse la Constitución: Esas leyes, serían los equivalentes a RACK, PRICK, etc.
  • 3- Pese a todo, David Stein no inventó nada nuevo: sólo lo puso en claro y lo hizo comprensible, pues ya hacía tiempo que numerosas agrupaciones de practicantes S/m llevaban a cabo sus prácticas ajustándose a ese eslogan, aunque lo definiesen con otras palabras o, incluso, aunque no lo definiesen en modo alguno, más allá de el método diferencial con relación a “los otros” (quienes rebasaban las líneas indicadas). Así, aunque el eslogan “SSC” no existiese como tal, el concepto ya existía. De nuevo, me remito al texto de David Stein.
  • 4- Aunque la aportación del eslogan ocurrió a primeros de los 80´s, no fue hasta primeros de los 90´s que no nació el Término-Concepto BDSM y lo hizo ya dentro del seno de un colectivo en el que estaba instalado el S/m con esas bases bien asentadas (me refiero a la idea SSC), aunque por supuesto, siempre habrá outsiders. Por tanto, no hubo necesidad de redefinir términos de Consenso, seguridad y sensatez, pues ya estaba implícito: hacía ya décadas que se habían desmarcado de los maltratadores/abusadores/criminales/enfermos patológicos, quedando estos cada vez más y más reducidos en número y aislados. Aunque claro… siempre hay quien se adapta, se camufla.
  • 5- Sin embargo, la sociedad general tiene dificultades en comprender y aceptar nuestra forma de relacionarnos y obtener placer (en general, tiene dificultades para todo lo que sea diferente) y a causa de ello, muchos practicantes de BDSM se han visto discriminados y seriamente perjudicados (por ejemplo, en casos de divorcio y custodia) a lo largo de los años por esa identificación que la sociedad nos hace: matratadores, enfermos, etc. Esto se debe a la criminalización que se nos ha hecho, con leyes en algunos paises que nos perjudican y con la clasificación de enfermos mentales durante décadas en los Manuales de Diagnóstico de Enfermedades Mentales y sus derivados (CIE´s). Ante eso, se ha respondido con un activismo, a veces manifestando la injusticia de algunas situaciones, a veces explicando e intentando hacer comprender a la sociedad la verdadera naturaleza de nuestras prácticas/relaciones. Fruto de ello, por fin en 2015 se dio un paso importante: descolgarnos de los Manuales de Diagnóstico de Enfermedades Mentales y anteriormente, con la declaración de legalidad de nuestras prácticas en diversos países: Noruega, Finlandia, Dinamarca, Canadá… Todos los esfuerzos que se han hecho han ido encaminados en una sola dirección: Demostrar a la Sociedad que no somos enfermos, no somos criminales, no somos maltratadores. Que nuestras prácticas las realizamos de forma convenientemente informada, que conocemos los riesgos inherentes a las mismas y que, en virtud de ello, ponemos cuantas medidas sean necesarias para que estas prácticas no nos incapaciten en modo alguno para funcionar como seres humanos. Que estamos en nuestros cabales y somos lo suficientemente sensatos como para poder cumplir con todo esto y que, además, en virtud de esa sensatez, consensuamos todas nuestras actividades y respetamos ese consenso. Y esto no se ha hecho con intención de “colarsela” a nadie, si no por que refleja lo que en verdad somos y cómo afrontamos lo que deseamos… Pero siempre, por supuesto, habrá quien se camufle.

Puestos en antecedentes, ahora toca desmenuzar mi definición y explicarla:

“El BDSM son aquellas actividades que involucran el placer por el dolor erótico y/o la transferencia erótica de poder (…)”

Acaso estaremos en desacuerdo en que, para que se trate de BDSM es necesario que, o bien se utilice el dolor y/o bien se realice una transferencia de poder? Otras definiciones que he leído se centran sólo en una de las dos cuestiones, englobando a la una como un subderivado de la otra. En especial, la más frecuente suele ser centrarse sólo en la transferencia de poder (D/s) y limitarse a decir que el dolor es una forma de transferencia de poder. Bien, puede ser que esta afirmación cubra algunos casos. Tal vez muchos o tal vez pocos, no lo sé. Pero lo que sí sé cierto es que definir el BDSM únicamente como intercambio de poder deja fuera a millones de personas de todo el mundo que simplemente son Sádicos o masoquistas, sin que en sus intereses se de para nada un deseo de intercambio de poder. Sólo quieren experimentar con el dolor, y disfrutarlo, llegando a darse la paradoja (para algunos) de que incluso sea la parte Masoquista la que dirije por completo todo cuanto acontezca. Y definir todo en términos de dolor, es exactamente lo mismo, pero al contrario. Cualquier definición conceptual que hagamos debe incluir ambas cosas, juntas o por separado. Por cierto, el Sadomasoquismo es anterior a la Dominación/sumisión, la cual nació muy posteriormente al goce por el dolor. Y no es por casualidad que a ambos términos del binomio se le agregue “erótico”, pues define la finalidad de lo que hacemos extendida a la totalidad de los participantes y desmarcarnos de motivos más cercanos a las patologías y/o similares.

 (…) de forma voluntaria y libremente consensuada,(…)

Defino en qué forma nos prestamos a participar de ello. Por mucho que queramos retorcer el lenguaje, siempre en la esencia estará ese patrón si se trata de BDSM. En realidad, eso está en la esencia de cualquier cosa, situación o actividad que realicemos como seres humanos libres e independientes. O al menos, es a lo que todxs aspiramos y necesitamos en mayor o menor medida. Por eso es necesario incluirlo en la definición, no vale con que “se sobreentiende”: puede que lo sobtreentienda usted, pero eso no significa que el resto de la humanidad lo haga. De pequeños, aprendemos donde termina el “Yo” y donde comienza el Mundo y que, al cerrar los ojos, el mundo no se va a ningún lado. Y que lo que sabemos, no precisamente lo sabe el resto de las personas. Si definimos el BDSM, es necesario incluir voluntariedad y consenso. Esto nos desmarca claramente de los criminales/maltratadores/abusadores y/o patologías mentales. Y además, concuerda completamente con los antecedentes que he citado más arriba.

Asimismo, deja abierto a cada cual la forma de asegurar el cómo lo va a llevar a cabo y su gestión. La responsabilidad de hacerlo de forma más o menos eficiente y efectiva será una cuestión personal de los implicados (y su completa responsabilidad). Que se utilice el término/palabra “consensuada” no implica la adhesion al SSC (para quienes entiendan que es posible una práctica BDSM así) o al RACK o al PRICK. Ni siquiera al “novedoso” CCC (más viejo que la tana, es el consensual-non consensual o Metaconsenso que acuñó ÍKARA en España): Si sus capacidades les permiten gestionar así el consenso de forma efectiva, no hay problema en cuanto a la definición del concepto BDSM se refiere. Así que, entender que la definición de BDSM que aporto es “SSC” por que utilizo el término “Consensuado” es como entender que la palabra “espéCULO” hace referencia a cierta parte anatómica.

“(…) y sin que esto nos deshabilite personal y socialmente (salud social, familiar, física, mental…).”

Esta parte hace referencia al modo en que NO nos debe afectar lo que quiera que hagamos. También concuerda perfectamente con lo reflejado en los antecedentes. No son aceptables aquellas situaciones que afecten de forma negativa a las personas, autodestruyéndolas. Nadie en sus cabales puede desear pasar tres meses en una cama de hospital por las lesiones resultado de una práctica (no hablo de accidentes). Nadie en sus cabales puede desear ser asesinado y que su asesino cueza su cabeza y se la coma. Nadie en sus cabales puede desear que su función en la vida no sea otra cosa más allá que servir de urinario. Nadie en sus cabales puede desear pasar su vida recluida en una jaula sin más contacto que con la persona que la enjauló.

Desde la sociedad no-BDSM es frecuente que se nos ponga en tela de juicio en función de “lo que hacemos” o más bien, de lo que “parece que hacemos”. De hecho, eso también es frecuente entre los que, supuestamente, son nuestros iguales. Sin embargo, la forma que utilizo en mi definición se centra en los resultados obtenidos por “lo que hacemos”. Mi forma de definir el BDSM, permite que no se nos juzgue por lo que parece, sino por como nos afecta (esto va en consonancia con el criterio decisivo a la hora de desclasificar nuestras prácticas del apartado de enfermedades mentales). Y el modo en que nos afecta dependerá de las circunstancias particulares de cada cual.

DR.

Noche Shibari en el Papua Fetish de Alicante

Hoy doble post. Pero es que nos acabamos de enterar y si lo dejamos para mañana ya no llegamos… porque es HOY.

14089088_1163838317023137_6108009123352205899_n

El Papúa Fetish, de cuya inauguración hablamos la semana pasada, propone para hoy una noche Shibari.

Noche de Shibari. Noche perfecta para celebrar nuestro primer viernes en Papúa Fetish, después de nuestra espectacular inauguración, ya a velocidad crucero, una noche con exhibición de Shibari y Bondage.

Cuerdas de la mano de un conocido atador de la provincia.

Habrá que estar más atentos a su facebook, a ver qué novedades nos trae en próximos viernes (el día bedesemero del Papúa).

 

Renace “Justine, o las desgracias de la virtud”

Hace unos meses la editorial NAVONA publicó “Justine o las Desgracias de la Virtud” la novela más característica del Marqués de Sade. Y lo hace, ni más ni menos, en su colección “Los Ineludibles”, una colección de títulos escogidos, para los que se garantiza una traducción esmerada y un diseño elegante y austero, perfecto para regalo.

libro2bmientrasleo

Suponemos que no hace falta recordar que Sade NO ES BDSM, es sadomasoquismo (sobre todo sadismo) de ficción, como bien indica la propia catalogación de la editorial: “ficción moderna y contemporánea”. Y desde luego no tiene nada de intercambio de poder consensuado, SSC, y esas cosas. Ya sé que es obvio, pero es que luego nos encontramos por ahí cada cosa… Así que no, leer a Sade no es obligatorio para ser un correcto practicante de BDSM, (lo de “¿Tienes idea de BDSM? A ver: ¿has leido Sade?” es una idiotez que me ha pasado varias veces -en internet, claro, que es donde suelen pasar estas cosas-).

Pero no deja de ser un INELUDIBLE. Y si lo es para el lector general por su caracter provocador, la transgresión de sus relatos, su ruptura con los límites sociales y morales… aún más lo es para quienes en mayor o menor medida, y aunque sea como referencia heredada, vivimos y exploramos el sado bajo la sombra de su nombre.